Sólo se producirán pequeños daños en los cultivos, esa es la previsión de la Confederación Hidrográfica del Ebro ante la esperada crecida del río que se producirá esta tarde. El resto lo dirá el tiempo y las riadas de los próximos días.
Nunca llueve a gusto de todos. Gracias al agua caída durante el mes de mayo la sequía ha desaparecido en casi todo el territorio. Sin embargo son muchos los que temen ahora las posibles riadas en pueblos, cultivos y por supuesto en el recinto de la Expo. Desde la Confederación Hidrográfica del Ebro aseguran que esta segunda crecida será ordinaria.
La punta más alta de la crecida se producirá mañana a su paso por Zaragoza, durará dos días, pero será más floja que la del año pasado. Las previsiones apuntan a que tanto el nivel del río como los fenómenos meteorológicos de estos días desaparecerán para la Expo.
El presidente de la CHE, José Luis Alonso asegura que los ciudadanos no se tienen por qué preocupar ante la crecida del Ebro pero si les pide que tengan precaución al acercarse a las riberas del río.