La Expo respira aliviada tras observar que la crecida del río Ebro, finalmente, ha sido inferior a la prevista. Después de este pequeño susto, los obreros continúan trabajando a contrarreloj. Sólo quedan 10 días.
El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, ha explicado que la crecida del río Ebro no ha provocado inundaciones de importancia en la Expo ni en el casco urbano. Pese a todo, ha señalado que si, como se prevé, el caudal continúa con esa altura, se mantendrá la inauguración alternativa en el Palacio de Congresos dentro del recinto.
En el interior del recinto Belloch ha señalado como principal incidencia la inundación de la parte baja del Anfiteatro y del Iceberg. Pero ha remarcado que se tratan de pequeñas afecciones que se solucionarán en poco tiempo.
Asimismo, la navegación prevista en el Ebro tendrá que esperar a que baje el nivel del caudal hasta los 400 o 500 metros cúbicos por segundo. Por lo que seguramente estará 3 ó 4 días después de la inauguración.