Una de las intervenciones artísticas de Expo Zaragoza está lista para su inauguración. Se trata de “El Alma del Ebro”, del catalán Jaume Plensa. Una infraestructura de 11 metros que, mediante un conglomerado de letras de acero, quiere dar importancia a las personas en un entorno de grandes infraestructuras.
“El Alma del Ebro” está conformada por una macro escultura de acero repleta de letras, que, según su autor, entre ellas forman palabras, frases y conversaciones.
Situada entre los pabellones de participantes y el Palacio de Congresos, la escultura pretende unir en su interior a los motores de la vida: al agua y al cuerpo humano, y forma parte de la vanguardia de las intervenciones artísticas de la muestra en las que participan 25 reconocidos artistas nacionales e internacionales.
La estructura está formada por una masa de acero sujeta por diversos cables. Las letras de su interior son de acero inoxidable cortado mediante láser y sus proporciones difieren en cuatro modelos “para jugar con la estructura”.